Una cápsula vacía defectuosa se nota en la llenadora: atascos, piezas que no separan, mermas y variación de peso. Estas son las cinco cosas que conviene revisar al recibir un lote.

1. Peso uniforme

El peso de la cápsula vacía debe estar dentro de la tolerancia de su tamaño, por ejemplo 99 ± 6 mg en el tamaño 0. Una variación grande se traslada directo a la variación de peso del producto lleno.

2. Dimensiones dentro de tolerancia

El largo de tapa y cuerpo debe estar en ± 0.35 mm. Fuera de ese rango, la cápsula no asienta bien en los bujes de la máquina.

3. Cierre firme

La cápsula pre-cerrada debe separarse limpia en la máquina y volver a cerrar con un clic firme, sin abrirse en el manejo posterior.

4. Sin defectos visuales

Fisuras, burbujas, manchas o extremos deformes indican problemas de moldeo o de secado. Un buen lote pasa por inspección con visión artificial antes de empacarse.

5. Documentación completa

Cada lote debe llegar con certificado de análisis: humedad, desintegración, microbiología y dimensiones. Si exportas, pide también los certificados de origen de la gelatina.