El tamaño de una cápsula no se elige por el peso de la dosis sino por el volumen que ocupa. Dos polvos de 500 mg pueden necesitar cápsulas distintas si uno es esponjoso y el otro compacto. Por eso el dato clave es la densidad aparente del polvo, en gramos por mililitro.

Paso 1: mide la densidad aparente

Llena una probeta de 100 ml con el polvo sin compactar, pésalo y divide el peso entre el volumen. Un extracto seco ligero suele estar entre 0.4 y 0.6 g/ml; un mineral o una mezcla granulada, entre 0.8 y 1.2 g/ml.

Paso 2: calcula el volumen que necesitas

Divide la dosis en gramos entre la densidad. Para 500 mg de un polvo de 0.6 g/ml necesitas 0.83 ml: ese es el volumen mínimo que debe tener la cápsula.

Paso 3: busca el tamaño más pequeño que alcanza

En la tabla de capacidad, el tamaño 00 (0.95 ml) es el primero que cubre 0.83 ml. Si queda muy justo, compactar un poco en la llenadora o granular el polvo suele permitir bajar un tamaño, lo que facilita la toma y reduce el costo por dosis.

Nuestra calculadora de tamaños hace este cálculo en línea, y un asesor puede validarlo con una muestra de tu fórmula.